La deconstrucción de la vivienda después del Covid-19

Crear una entrada para la página con la que está cayendo en el mundo es una tarea muy difícil.  Por una parte, no podemos (ni queremos) ignorar los sentimientos que nos invaden y que condicionan sobremanera nuestra mirada hacia la arquitectura.

Confieso que hemos estado buscando información de cómo puede esta pandemia afectar la concepción de la arquitectura mundial.

¡No hay nada! Es lógico, nos enfrentamos a algo totalmente desconocido en el mundo moderno y no se pueden predecir los cambios que va a provocar.

Últimamente, la arquitectura (una parte de la arquitectura), estaba volviendo la mirada hacia la creación de viviendas más humanas, sostenibles, ecológicas, integrables en el entorno, …

Es probable que la pandemia nos recoloque y nos obligue a tomarnos más en serio el diseño de “hogares habitables compartibles”. Aunque, puede que también el miedo lleve a algunos a crear casas totalmente aisladas y preparadas para sobrevivir a situaciones como la que nos toca.

Lo cierto es que, si el diseño y la construcción de las viviendas cambian en función de las necesidades y de la personalidad del cliente, es probable que éstas cambien si de esta salimos replanteándonos cosas que antes ni siquiera reparábamos en ellas. Durante mucho tiempo las viviendas fueron lugares donde dormir, si acaso comer y ver la tele. El confinamiento seguro que nos está haciendo reflexionar sobre cómo quisiéramos que fueran nuestras viviendas en estos momentos en las que estas hacen función de oficinas, colegios, patios de recreo…

Probablemente no sea una cuestión de aumentar las dimensiones de las viviendas, sino reconsiderar su distribución, más funcional y menos rígida; así como la orientación, la luz, que sea exterior, la ventilación, etc., serán valores a tener en cuenta a la hora de diseñar las nuevas viviendas después de que el confinamiento nos haya hecho ver lo importante que son para nuestra salud física y psíquica y la de nuestra familia.

Nosotros mismos, los profesionales, tampoco vamos a salir indiferentes de la situación. Tendremos que hacer frente, probablemente, a una nueva situación de crisis y volveremos a tener que reinventarnos y renacer a un mercado que, probablemente, no se parezca en nada al que teníamos antes del encierro. Pero estamos convencidos de que cada piedra en el camino es una oportunidad para crecer.

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